Malestar en Asteamur y sus familias por el precipitado traslado generado por el alojamiento de ‘pateristas’

Escrito por Carlos Illán Ruiz. 21DEhoy agenCYA. 30 de julio de 2020, jueves.

Imagen de una actividad de la escuela de verano

Las quejas se centran en el desorden que han ocasionado en las personas que padecen autismo y en el (precipitado y de madrugada) traslado de los niños de la escuela de verano al centro de Villalba (Cartagena). “¿Es que no hay pabellones aislados para acoger a estar personas sin perjudicar a otros?”, expresa una madre.



El asunto de la masiva llegada de inmigrantes procedentes de Argelia y los casos de contagio de Covid-19 de unos y de cuarentena de otros se ha convertido en un ‘efecto dominó’ por la sucesión de problemas que está generando de forma paralela al conflicto político. Tras la fuga de un centenar de inmigrantes de los más de trescientos que estaban en carpas en el puerto de Escombreras, las autoridades acordaron trasladar un centenar de estas personas a un pabellón del polígono Cabezo Beaza para continuar con la cuarentena. Sin embargo, esta nave es anexa a la que ocupa la altruista asociación para personas con Trastorno del Espectro Autista de la Región (Asteamur), donde se lleva a cabo la escuela de verano y continúan tratamiento personas de diversas edades que padecen este problema. Anoche tuvieron que trasladarse a las instalaciones del colegio de la barriada de Villalba.

Todos los acontecimientos “se precipitaron de golpe y con prisas pasadas las siete de la tarde de ayer”, indica la presidenta de Asteamur, Nani Martínez de Haro. Las ventanas de la nave que ahora ocupan los migrantes argelinos dan al patio del centro de Asteamur en Cabezo Beaza. “Pedimos que pusieran rejas y una tela asfáltica, pues estas personas podrían lanzar algún objeto pequeño al patio, lo que supone un riesgo, pues tenemos pacientes que se meten en la boca cualquier cosa. Poco después una técnico de Sanidad nos recomendó cambiar de lugar, pues a pesar de ese asunto tampoco era bueno para nuestros niños todo el montaje exterior que lleva la llegada de migrantes”, continúan explicando, indicando que a partir de las nueve de la noche comenzaron a llamar a familias de los niños y que de madrugada, con su ayuda y con los trabajadores del centro “dejándose la piel”, efectuaron el traslado de colchoneras, mesas y todo el material al colegio de Villalba. “Con tiempo, todo se puede organizar, pero con estas prisas y precipitación se genera el lógico malestar”.

Hay que explicar que la escuela de verano de Asteamur se estaba desarrollando en ambos centros, repartidos los niños en uno u otro lugar segundo su mayor o menor capacidad, “además de que se hizo así para cumplir de forma escrupulosa con todos los férreos protocolos de seguridad sanitaria por el Covid-19 exigidos por el IMAS y Sanidad para las escuelas de verano, con grupos reducidos. Ahora ha llegado este traslado con la suerte de que en agosto tenemos menos niños que en julio debido a las vacaciones de sus familias”, apunta Nani Martínez. En septiembre es cuando volverán todos los pacientes para continuar con sus terapias. ¿Qué pasará entonces?, preguntamos. “Ahora mismo no podemos decir nada porque no lo sabemos”, responde. Actualmente Asteamur abarca a 230 familias de la Región de Murcia, de las que un centenar son de Cartagena. Este traslado ha afectado a 36 personas entre pacientes y trabajadores.

La presidenta reconoce que para los niños autistas no es bueno alterar sus rutinas, pero quiere expresar que la situación general “es muy complicada tanto para unos como para otros, pero entendemos que nosotros debemos luchar por nuestros niños”, apunta a este diario.

Bastantes familias de pacientes están muy enfadadas con todo este asunto y así ha podido constarlo Cartagena de Ley. “La base de los autista es no romper sus rutinas (juegos, terapias…), lo que sí se han visto afectadas ahora, además con algunos niños con discapacidades físicas o enfermedades asociadas”, indicaba Graciela, una madre que se expresa en la misma línea de otras familias afectadas. “Es una barbaridad, ya no sólo porque no avisaron con tiempo, sino por otros detalles, como que toda la movida de adapta la nave de los inmigrantes se llevaba a cabo mientras había niños recibiendo sus terapias”. También matiza que no tiene nada contra los inmigrantes y que es “inhumano que estén en la calle”, pero considera que se debía haber habilitado un pabellón aislado para no molestar a otros o crear sensación de inseguridad en algunos, poniendo como ejemplo el pabellón de Tentegorra, “que es nuevo y tiene grandes instalaciones. Me extraña que todo este asunto, con la necesidad humana que conlleva, no tuviera una mejor previsión, pues todo lo que está sucediendo lo veo inhumano por un lado y por el otro. Por nuestra parte no debemos consentirlo. El daño ya está hecho y por lo menos que no se vuelva a repetir”, concluye.

Indicar también que esta redacción ha recibido comentarios de preocupación de algunos empresarios del polígono Cabezo Beaza.

Etiquetas: Cartagena

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