Lunes, Julio 23, 2018
   
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El caso de quien regresó (obligado) a los calabozos judiciales de los que escapó ('sin querer')

El 10 de mayo de 2017 se dio un hecho totalmente inusual en el Palacio de Justicia de Cartagena, pues uno de los inquilinos de ese día de los calabozos escapó. Casi un año más tarde, Mohamed ha regresado, pero obligado. Lo ha hecho para ser juzgado en la Audiencia por los daños causados en la cara a un compatriota en 2012 cuando le lanzó vasos en Balsicas. Tras concluir este proceso con una sentencia de conformidad (once meses de cárcel y pago de 2.600 euros), ha prestado declaración en la misma mañana en Instrucción 4 sobre su fuga de hace casi un año atrás. Dijo que la puerta estaba abierta y que buscando el aseo se encontró, de pronto, en la calle. También está inmerso en el proceso de la ‘banda de los encapuchados’, pero niega que sea integrante del grupo.

Con una cazadora vaquera conversando con el traductor durante el juicio en la Audiencia


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Mohamed T. ha estado en varios países europeos después de que el 20 de mayo de 2017 fuese noticia por escapar de los calabozos del Palacio de Justicia de Cartagena. Ha sido en Francia cuando fue arrestado, por otro asunto, y entonces apareció en su palmarés tres causas relacionadas con estas tierras. La primera, por orden cronológico, un asunto de lesiones ocasionadas en 2012 a un compatriota y que no pudo celebrar el juicio el 27 de enero de 2016 por no aparecer el encausado. La segunda es la relación que le señala la Guardia Civil con la banda de los encapuchados, que fue desarticulada en abril de 2016, en la denominada operación ‘Estibador’, con el arresto de once personas tras registros en varios domicilio del Campo de Cartagena. Luego está el asunto de mayo de 2017, cuando es trasladado desde el centro penitenciario a la ciudad trimilenaria para formar parte de una rueda de reconocimiento y escapó de los calabozos sin dejar señales de violencia a su paso.

Uno de los tres asuntos ya ha dado carpetazo. Nos referimos a la denuncia por lanzar vasos causando lesiones en el rostro y en una mano de una persona que afirma que no lo conocía. Fue el 29 de enero de 2012, sobre las dos de la madrugada, en una discoteca sita en el polígono industrial de Balsicas (Torre-Pacheco). La víctima retiró la denuncia al poco tiempo, pero el proceso siguió adelante a través de la Fiscalía. “Lo hice para no perder tiempo cada vez que había que venir a Cartagena, pues estoy trabajando en Almería”, dijo a este diario. En el rostro se le aprecia, junto al ojo, la cicatriz de la herida que sufrió. Junto a él, como testigo, estaba un compañero entonces de faena agrícola que ahora trabaja en tierras de Valencia.

El ministerio público solicitaba 5 años de cárcel por un delito de lesiones y la sustitución de la pena por la expulsión del país. Tras una negociación del fiscal David Campayo con Manuel Nieto, abogado defensor que actuó de oficio, se aplicó la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas en el proceso, quedando el castigo judicial en once meses de cárcel, que se propuso sustituir por seis meses de trabajo en beneficio de la comunidad. También se estableció una indemnización de unos 2.600 euros y se eliminó la expulsión del territorio nacional. Mohamed entró en sala escoltado por dos agentes de la Policía Nacional y a preguntas del tribunal de la sección quinta de la Audiencia, confesó la autoría del delito y aceptó la sentencia pactada.

A su conclusión, subió a la planta del juzgado de Instrucción número 4 de Cartagena, donde se lleva la causa de la fuga de los calabozos. Su explicación fue que se encontraba afectado por las pastillas de un tratamiento que le había indicado un médico y que pidió ir al aseo, pero no se lo permitieron, pero que instantes después vio la puerta abierta y salió para buscar el baño, viéndose de pronto en la calle, por lo que se fue. Así de simple fue la fuga más popular (y quizás única) de la historia de los calabozos del inmueble de la justicia cartagenera.

Durante la mañana que ha pasado en Cartagena, a través de personas próximas en todo estos asuntos, también pudimos conocer que niega que formara parte de la violenta ‘banda de los encapuchados’.

 

 

 

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