Jueves, Febrero 27, 2020
   
Texto


Seiscientos Rincones

'Parques y jardines'

¿Cómo es posible tener en estos tiempos a personas prepotentes cogiendo los teléfonos en la concejalía o departamento de Parques y Jardines en el ayuntamiento de Cartagena?

No se puede consentir que queramos poner conocimiento del estado que se encuentra una palmera (plantada por los vecinos, cuidados por los vecinos y regada por los vecinos) y cuando se necesita la ayuda de técnicos del Ayuntamiento lo único que se le ocurre decir al interlocutor es '¿Cómo están ustedes, haciendo eso que está prohibido hacer esos menesteres?'. Que quienes somos nosotros para hacer éso y un sinfín de disparates que por respeto no lo digo por este medio.

A través de la Asociación de Vecinos hemos trasladado en numerosas ocasiones nuestro malestar, del mal cuidado que se tiene con nuestros parques y jardines, así como de los muy pocos arboles que tenemos en pie.

El cuidado de los setos y de algunos parterres son de responsabilidad de Prolam y salvo la periodicidad, no tenemos queja alguna.

Únicamente tenemos que decir que hemos formulado petición por Registro Municipal de la calle San Miguel del cuidado de la rotonda del Seat 600. Los arboles allí plantados tienen que ser podados, los arboles plantados en el barrio están sin podar y por una vez que se nos ocurre llamar por teléfono y directamente hablar con ellos y nos dicen que no es responsabilidad nuestra, además de decirlo con malas formas y soy testigo de lo que digo porque por una vez quise hacerlo sin identificarme, cosa que ahora lo hago. Fui yo precisamente quien hice la llamada.

Si no están preparados para atender las quejas de los vecinos, que pongan a otra persona más responsable.
Si es verdad que no todos los funcionarios serán iguales, pero si no sirven que los trasladen a otro lugar.
No tienen ni tenemos porque sufrir las consecuencias de funcionarios pocos preparados para atender las deficiencias y/o dar explicaciones de la escasez de medios que esta Concejalía en concreto tiene.

Sí es verdad que sin embargo para el centro de Cartagena y la zona del Puerto no existe problema alguno para ser atendido, todo el plantel de palmeras y árboles los tienen bien cuidados. Los veo, soy testigo de lo que digo. En la zona del Puerto hace 15 días estaban podando todas las palmeras, ahora están en el Parque de Artillería y me pregunto: ¿los barrios, para cuándo?

Nos ponemos en contacto con el Ayuntamiento y nos encontramos con este tipo de personas. Sé que no harán nada al respecto. Sé que leerán este escrito y se enfadaran mucho con la Asociación de Vecinos Virgen de la Caridad diciendo que no son las formas para solicitar que hagan los trabajos en el barrio, pero lo que si es verdad que al menos este es el único medio que los vecinos tenemos para denunciar las diferencias sociales.

El centro de la ciudad, con un partido y/o con otro, siempre será diferente a barrios y diputaciones, pero no de forma tan descarada. Ahora lo que nos lleva son Parques y Jardines con responsabilidad municipal y las formas que tienen esos funcionarios que no sirven o están quemados con la situación actual y la pagan con los de siempre los Vecinos.

 

Asociación de Vecinos de Virgen de la Caridad: zona roja

Resulta básica la consulta al cuaderno que elaboró José García García titulado “Mi barrio” para conocer la idiosincrasia de la popular barriada, más conocida como las Seiscientas. Él mismo, su propia vida entregada a los demás como hombre de Iglesia, militante de HOAC, creador y primer presidente de su asociación de vecinos, es referencia obligada para el conocimiento de su historia. Ya fallecido, su recuerdo permanece presente en la memoria de cuantos le conocieron.

 

A finales de los años 50 se libró desde la Administración central de un presupuesto para la demolición y urbanización de toda la zona del Molinete. La Corporación municipal presidida por don Miguel Hernández decidió emplear dicha partida en la edificación de viviendas sociales destinadas a familias que vivían  en las cuevas de Los Mateos. Los terrenos donde hoy se emplaza el barrio fueron cedidos al Ayuntamiento por parte de sus propietarios: Unión de Explosivos Río Tinto y Española del Zinc. Una vez edificado el poblado se le cederían 50 viviendas a cada una de las empresas, destinadas a sus trabajadores. La entrega de llaves y contrato provisional se efectuó en la Plaza Cronista, bajo la presencia del Gobernador Civil, Alcalde y el obispo Sanahuja. Pepe García escribe sobre aquellos momentos.

 

“…fue un acontecimiento digno de ser contemplado de ver como toda la gente se desparramaba por el poblado en busca de su vivienda para revisarla y ver las condiciones que reunía y como habían y como habían quedado definitivamente terminadas”.

 

Sus moradores eran obreros de las distintas factorías de Cartagena, y además cuatro o cinco familias gitanas que desde el principio estuvieron integradas en un nuevo barrio, no sujeto a ningún tipo de tradición, ni perjuicios.

 

El sacerdote que se hizo cargo de la parroquia, Pedro Hernández Cano, formaba parte de los sacerdotes obreros integrantes de la HOAC. Por estas circunstancias estaba fichado por la policía. La parroquia nacía por tanto marcada por estas especiales características. Según, nuevamente el testimonio escrito de Pepe García, en las misas de los domingos había dos  o tres policías secretos y en más de una ocasión los sacerdotes y algún seglar fueron llamados a declarar.

 

 

 

Por ejemplo, cuando el cura Hernández Cano criticó en su homilía el estado de excepción decretado por el Gobierno de Franco. Al término de la misa fue detenido y posteriormente encarcelado. En los balcones y ventanas aparecieron al día siguiente crespones o trapos negros en señal de solidaridad con el detenido, ordenando la policía su retirada, pero al marcharse volvieron a poner. Un grupo numeroso de mujeres marcharon a la cárcel para pedir su salida.

 

Algunos de los sacerdotes obreros vinculados a la parroquia fueron los jesuitas Ignacio Armada Comín, hombre comprometido con los comités de solidaridad con América Latina “Monseñor Óscar Romero”, Isidoro Galán, secretario comarcal de CCOO y Mariano González Mangada “el de Espartaco”, miembro de la primera directiva de la Federación de Asociaciones de Vecinos. Tanto HOAC como JOC organizaban diversas actividades en la parroquia, que también servía de lugar de encuentro para los obreros cuando precisaban reunirse para abordar asuntos relacionados con sus condiciones laborales.

 

Con motivo de una visita del Alcalde Ginés Huertas Celdrán al hacerle una serie de peticiones el grupo de vecinos como mejor método para la resolución de sus problemas. Se convocó asamblea general en el templo parroquial, procediéndose a la votación para la elección de junta directiva, resultando elegidos los siguientes vecinos: José García, Lorenzo Albaladejo, Antonio Selma, Rafael chueca, Agustín Lisón, Francisco Saura, Lorenzo Vergara, Joaquín Ruiz Vinader, Pedro Bernal, Pedro Sánchez, Antonio García Izquierdo y Alfonso Guerrero. Uno de los grandes animadores fue el párroco Pedro Hernández Cano, de hecho los estatutos se confeccionaron en el despacho parroquial el día 6 de Noviembre de 1.966, siendo aprobados por el Gobierno Civil el día 3 de Octubre de 1.967. A continuación escribe Pepe García que fue una de las primeras asociaciones de Cartagena y comarca y que más tarde, al amparo de está  y con el asesoramiento, en muchas ocasiones, se fueron creando otras. Casi la mitad de aquellos primeros miembros de su directiva continuaron ininterrumpidamente durante más de 9 años.

 

Las primeras actividades se encaminaron a proponer la unión de los bloques de pisos con cerramientos de muro para mejor aprovechamiento de un terreno que permitiría a los vecinos de los bajos ampliar sus viviendas con habitaciones y aseos. Sobre esa base, igualmente construirían los vecinos del piso, resultando todos beneficiados. Otras gestiones urbanísticas fueron la creación de calles salón con la eliminación de la circulación de vehículos, el cerramiento de los jardines de las viviendas según algún modelo uniforme, la creación de un parque infantil en la explanada posterior a la iglesia.

 

Consideraron necesario dotar a la barriada de un salón cultural recreativo como espacio de convivencia y para ello lo más acertado era construirlo en el costado derecho del templo. El terreno fue cedido por el Ayuntamiento y la construcción se llevo a cabo  con las aportaciones de la Asociación de Vecinos, Obispado y Grupo de Jóvenes, De la marcha de estas obras se daba cuenta en una hoja informativa destinada a todos los vecinos y fachada en junio de 1.969. Otra prioridad era una guardería, pues buen número de mujeres marchaban a trabajar y los niños quedaban abandonados. El local se habilitó en la casa del cura. Aunque empezó a funcionar a iniciativa de HOAC donde todo era desinteresado pues ni las chicas que la atendían cobraban nada, ni los niños pagaban nada, la Parroquia, asesorada por Cáritas, corrió los trámites necesarios para darle carácter oficial y poder conseguir subvenciones. El Ayuntamiento respondió finalmente con la creación del Patronato municipal de Guarderías, se construyeron nuevas aulas y quedó disponible el local parroquial para otros menesteres. Ocurría el 5 de Noviembre de 1.982, a la semana siguiente, nuevamente, la asociación solicitó a la parroquia los locales para los grupos de jóvenes y vecinos mayores. Era una medida transitoria en tanto en cuanto no se edificara un definitivo local social.

 

Se realizaron gestiones con RENFE y el Ayuntamiento para evitar las riadas que se producían en épocas de lluvias. Gracias a la eliminación de un puente bajo la vía del ferrocarril (a la altura del sendero que va hacia Torreciega y Española del Zinc) con lo que desvió el cauce de las aguas, liberando el poblado de la angustia que hasta ese momento vivía.

 

El alumbrado era insuficiente, pequeños puntos de luz con bombillas de bajo voltaje, También en ese punto se logró el objetivo propuesto; Un nuevo alumbrado.

 

Las primeras fiestas fueron organizadas por comisiones constituidas a tal efecto pero al crearse la asociación, pasaron a ser organizadas por ella. Según el testimonio de Pepe García eran festejos concurridos por la asistencia de vecinos de otros puntos de la ciudad. En aquellos años, al no existir aún asociaciones de vecinos, numerosas barriadas no gozaban de fiestas propias.

 

En el coso multicolor de Cartagena, la barriada participó siempre con una carroza diseñada por Agustín Lisón, presidente de los festejos. Nos cuenta Lisón. Que estuvo a punto de embarcarse en la barcaza iluminada, patrocinada por el Ayuntamiento, para acompañar a las Reina de las Fiestas del barrio, en la fatídica noche de la Velada Marítima de julio de 1.972. Maruja Agüera, que así se llamaba la joven elegida además Reina de las Fiestas de Cartagena, pudo afortunadamente salvar la vida en aquel naufragio. Otras actividades festeras fueron las cabalgatas de Reyes en el barrio y la participación en de Cartagena. Agustín Lisón creó las majorettes, subdivididas en dos grupos: pequeñas y mayores y la banda de tambores y cornetas, compuesta por 35 chicos. Los dos colectivos fueron signo de identidad para el vecindario.

 

Pero en 1.976 no hubo fiestas en la barriada “Virgen de la Caridad”. Se declara inactiva la junta directiva de la asociación al ser impugnada la elección de nueva junta el día 28 de Marzo, del año anterior citado. Sin embargo el Gobierno Civil desestimó el recurso interpuesto por don Pedro Pérez Romero y otros vecinos al considerar que todo el procedimiento había sido correcto: convocatoria de asamblea general, presentación de candidatos, elección de los mismos, etc. Así le fue comunicado por escrito del alcalde de Cartagena, Manuel García Candela. Finalmente resulta elegida en asamblea de 28 de Marzo de 1.976 la siguiente directiva:

 

Presidente:              Vicente Valdivieso

Secretario:               Adolfo Carrasco

Tesorero:                 Diego Baraza

Vocales:                   Agustín Lisón

Antonio Sánchez Haro

Camilo Carretero y otros.

 

En 1.977 nace un periódico de la asociación, “El Palo”, para la concienciación de los vecinos en relación con el barrio y la cultura.

 

Surgió el grupo teatral “Armonía”, que realizó representaciones en diversos puntos del término municipal. Esta actividad se mantuvo durante años, animada entre otros por el hijo de Agustín, pepe Lisón, y el sacerdote Pedro Hernández, hoy día secularizado. Representaron la Pasión y Muerte de Jesús, siendo Diego Baraza el actor que interpretó el papel del Mesías, y la Zarzuela “La Revoltosa”, representada para los enfermos del hospital del Rossell y los ancianos del asilo del barrio de la Concepción.

 

Los jóvenes también crearon una biblioteca, aportando bastantes libros los propios vecinos del barrio llegando a contar con mil volúmenes. Fue inaugurada en diciembre de 1.978.

 

Es de destacar el impulso dado a la comisión de cultura por su delegado Bartolomé Conesa Durán, no sólo por el servicio diario de biblioteca, sino a demás por los cursos de formación de la mujer con charlas sobre sanidad, aborto, educación sexual, planificación familiar. Entre los especialistas invitados contaron con el abogado Carlos Agulló, el farmacéutico Ambrosio García Díaz, la doctora Elvira Ramos y el ginecólogo Abelardo Linares.

 

El deporte del mini-baloncesto se potenció con una escuela y la formación de varios equipos.

 

Después de Valdivieso, entra de presidente José Sánchez Angosto, más conocido por “Pepe Alcántara”, al que seguirá Rosendo Cavas y José García hijo, teniendo a su padre de vicepresidente.

 

Termina José García su obra “Mi barrio” con una relación de las obras que Comunidad Autónoma y Ayuntamiento realizaron de embaldosado de la plaza sita frente a la calle Leandro Madrid y que la asamblea general celebrada el 8 de marzo de 1.987 acordó llevara el  nombre del primer  presidente de la Asociación de Vecinos, José García García.

 

En ese mismo año se constituyó una coordinadora de barrio formada por miembros de la asociación vecinal, parroquia, escuelas de adultos, asociación de padres de alumnos y guardería infantil. Esta coordinadora organizó una convivencia de vecinos en la pinada cercana al barrio, jornada en la que hubo una comida en común y juegos. También el carnaval del 87, el primero que se celebró en las 600. El pregonero, como no, Pepe García, que lo hizo en verso, he aquí una pequeña muestra:

 

Al barrio de las Seiscientas

ha llegado el carnaval,

y aquel que no se divierta

debe ser un carcamal.

 

En febrero de 1988 es elegido presidente José Campillo Fuller y vicepresidente Víctor Freire Carrión. En esta época se contrata un enfermero al servicio del barrio, gratuito para los socios. Se inaugura el local social.

 

Otro presidente emblemático y respetado fue Agustín Lisón Cascales, natural de Albudeite. Gran amigo de Pepe, del que admiraba su entrega a los demás y su capacidad de trabajo.

 

De su gestión recuerda la consecución con el apoyo de Teresa Rosique, concejala de Izquierda Unida, del arreglo de viviendas sociales por valor de 22 millones. También de la plaza cronista Casal y la instalación de la fuente, el asfaltado de 12 calles y aceras-sin contribuciones especiales-, la construcción de los vestuarios del campo de fútbol “López Belmonte”, campo que realizaron Ayuntamiento y vecinos.

 

Se constituyó el club deportivo “La Esperanza”, integrado por dos equipos de fútbol en las categorías de juveniles y cadetes. Durante su mandato, fue elegido en la asamblea del día 24 de marzo de 1.991, finalizaron las obras del local social que se habían iniciado en el año1.987, etapa de Pepe García. Lisón fue presidente con un equipo constituido por el secretario Francisco Rubio, tesorero Antonio Avilés y entre los vocales: Miguel Lorente y J. José Ojados. Meses más tarde se incorporan a la vicepresidencia Julia Rubio, el nuevo secretario Antonio Moya Meca, el contador Joaquín Francisco García Orozco, y entre los nuevos vocales Tomasa García y Mariano Martínez Muñoz.

 

El día 23 de febrero del 93 toma el relevo en la presidencia Alfonso Boluda Ibáñez, acompañado por el vicepresidente José Peñalver, el secretario Diego Sánchez, tesorero Jesús Sánchez y seis vocales entre ellos Lisón, Bartolomé Nicolás y Pedro Sánchez “El Terlenka”, encargado en su día de dirigir la obra de cerramiento del Parque Cendra Badía, obra en la que el Ayuntamiento aportaba los materiales y pagaba la mano de obra reclutada entre los vecinos de barrio. “El Terlenka”, hombre amable pero que “a las bravas” no le pagaba nadie, se encargaba de pagar a sus vecinos según las horas empleadas por cada uno. Ya fallecido, se  le recuerda en el centro cívico con una metopa en la que se exhibe el juego de llaves del local que él utilizaba, Local que fue inaugurado durante el mandato de Alfonso Boluda. Cuenta unos 600 metros cuadrados que acogen las actividades de la asociación de vecinos y de la asociación de mujeres “Despertar”: clases de manualidades, aerobic, y el teatro que dirige José Salguero. Digno de destacar las numerosas obras que han montado y han llevado por otros barrios y pueblos.

 

Otro acontecimiento de gran transcendencia y repercusión en los medios informativos es el inicio en 1996 de la Vuelta Ciclista a Cartagena, que preparan el Club Ciclista Cartagena y la Asociación de Vecinos.

 

Un recorrido por diversos puntos de la geografía comarcal como Torre-Pacheco, Loa Alcázares, El Algar, La Unión.

 

El día 18 de octubre de 1.998 se convocan elecciones. Según los estatutos de la asociación se pueden presentar todos los candidatos que lo deseen a titulo individual, los nombres y sus fotografías se exponen durante unos días en el tablón de anuncios de la asociación. Los doce más votados mediante voto secreto componen la Junta Directiva. En la ocasión que nos ocupa se emitieron 331 votos válidos, 3 en  blanco y 20 nulos, resultando la  más votada María Luisa Moreno, siguiéndole su marido Pascual Albiar Sánchez. El presidente saliente pregunta quién de ellos se presenta a presidente, lo hacen Agustín Lisón Casales y Pedro Romera García. Ganó el veterano Lisón por 92 votos frente a 57. El presidente electo designa los cargos entre sus 11 compañeros: vicepresidente Pedro Romera, tesorero Antonio Avilés, secretario  Pascual  Albiar, contador José García Martos, vocal de festejos y deporte Víctor Freire, limpieza y alumbrado Antonio Díaz, sanidad Paqui López, obras Ángel Albiar, cultura María Luisa Moreno, trafico Ana María Gutiérrez y parques y jardines Pilar Albiar. Una directiva en la que predominan jóvenes parejas con la idea de renovar la asociación. Pero Lisón , quién estuvo unos 26 o 28 años en la   directiva, dimitió al quedarse en minoría  en torno a una serie de temas como la continuidad de los servicios que prestaba el ATS en el local social. La mayoría consideraba un gasto mensual elevado, que consumía las cuotas de los socios, máxime cuando el ATS de la Seguridad Social presta su servicio en el centro de salud, popularmente conocido como “El Parchís”.

 

En ese momento asumió la presidencia Pedro Romera, procediéndose a mejorar notablemente el parque  “Cendra Badía”, con la reposición de los viejos y deteriorados columpios de hierro por otros de madera homologados, extensión de gavilla, nuevo cerramiento e instalación de puertas de acceso. Según el concejal de zona una inversión que sumó 8 millones de pesetas.

 

En el año 1.999 quedaron fuera del Plan inversiones para barrios y diputaciones, pero para el 2000 le han asignado 10 millones para la renovación del alumbrado público de las tres calles principales: Bartolomé Spotorno, Manuel Carmona y Mora Ripoll. La obra aún no se ha ejecutado pero será el punto de partida para continuar la sustitución de un nefasto alumbrado.

 

Una reivindicación prioritaria para la Junta es que la policía local no patrulle en coche, sino, por el contrario, lo aparquen y paseen por la barriada.

 

Lamentan que después de un año de solicitada entrevista con la alcaldesa Barreiro sigan sin ser recibidos. Igualmente consideran más asequible al anterior concejal de zona José Fidel Saura que el actual Ros Ruiz. En líneas generales valoran negativamente el nivel de comunicación con el Ayuntamiento, opinan que los concejales de zona deberían salir  más a los barrios y mantener reuniones de trabajo al menos cada tres meses con las asociaciones de vecinos en los locales sociales.

 

Asuntos pendientes son la instalación de la red de alcantarillado en la calle Valentín Arróniz, que además está mal asfaltada, ocasionando que el agua procedente de las lluvias entre en las viviendas. Comenta Pascual Albiar, “Los vecinos están muy quemados”, por ello no descartan realizar las obras a cuenta de la asociación,  Otra necesidad prioritaria es un semáforo en el cruce de la farmacia. Gracias a una iniciativa de Izquierda Unida se ha probado en Pleno municipal una mejora señalización del citado punto.

 

Hay problemas puntuales de convivencia (absentismo escolar, problemas familiares, falta de higiene) consecuencia de la alta concentración de viviendas sociales en el barrio y zonas anexas: 112 en la barriada, 48 en zona de la barriada de San Ginés y 28 en el Ensanche. De los ocupantes de las 112, tan sólo estiman en la asociación que 16 son titulares legales, dándose con frecuencia la reventa fraudulenta. Culpan al Ayuntamiento de la falta de seguimiento en este tema, aunque destine a estos núcleos –de mayoritario poblamiento gitano procedente del casco antiguo, e incluso de Granada y Alicante-, unos seis profesionales sociales, entre asistentes y educadores.

 

Una experiencia interesante de la barriada “Virgen de la Caridad” es su Coordinadora de Barrio en su segunda etapa, y que reúne a la asociación de vecinos, asociación de mujeres, escuela de fútbol “La Esperanza”, el movimiento junior, la parroquia, el colegio público “Stella Maris”, el club de la tercera edad y la asociación de padres de alumnos.

 

El año pasado participaba la asociación ASUCO que realizaba actividades con los niños en edades comprendidas entre los 7 y 10 años, dirigidos por Manolo “el de Santa Ana”. Quien tuvo la feliz idea de organizar el “Encuentro entre generaciones”, una jornada de convivencia entre abuelos y nietos en donde disfrutar del baile, los juegos, las canciones, la poesía y una merienda.

 

La principal actividad de la coordinadora es la puesta en marcha de la Semana Cultural, único evento festivo, pues las fiestas de la barriada se perdieron hace unos 13 años por los mencionados problemas de convivencia. La primera Semana Cultural se inicia en octubre de 1.987, con la inauguración del local social, bailes trovos, charlas sobre drogodependencias y sobre los derechos de la mujer, 3 obras de teatro, cine con la colaboración del cineclub “Hannibal”, concursos de dibujo y redacción infantil, campeonatos deportivos, etc. En años sucesivos se incluirá en el programa festero la Vuelta Ciclista a Cartagena, Gran Premio Barriada Virgen Caridad, categoría junior.

 

Las Navidades del 1999-2000 elaboraron una serie de actividades como el concurso infantil de tarjetas navideñas, reproduciéndose la ganadora y siendo empleada por todas las asociaciones en sus felicitaciones a socios y entidades.

Concurso de ornamentación de fachadas, entrega de la carta a los Reyes Magos, chocolatata y en los  dos últimos años el baile de Nochevieja celebrado en el local social.

 

Lamenta Pascual que últimamente haya perdido vitalidad la Coordinadora. Se suma intermitentemente a la conversación el presidente Pedro Romera, pendiente del bingo que se celebra en el local y al final lo hace el presidente de la escuela de fútbol “La Esperanza”, José Rivera Andreu, quién comenta que cuentan con 175 jugadores éntrelos 6 y 18 años de edad. Con satisfacción me dice que la escuela de fútbol con más antigüedad de Cartagena, más de 30 años que han dado mucho de sí, como por ejemplo el popular Juanmi, guardameta titular del Real Zaragoza, Deportivo de la Coruña y Real Murcia, “Cartagenero del año 2003”. Además otros tres jugadores que han militado en las categorías inferiores del Real Madrid.

 

Sin embargo “La Esperanza” pasó momentos críticos en sus primeros tiempos, años finales del franquismo, cuando fueron detenidos por la Guardia Civil e ingresados en la prisión de San Antón 6 jóvenes, jugadores y directivos del club. “Tomaron prestados” por la noche ladrillos de una obra paralizada, destinados al campo de fútbol que construían, posteriormente dedicado a Enrique López Belmonte, presidente fundador del club, que murió con su vicepresidente Rocamora en el desdichado accidente del paso a nivel de Barrio Peral.

 

En el año 97 fue galardonada la asociación vecinal por el Ayuntamiento en la Gala del Deporte, recogiendo la placa su presidente Alfonso Boluda y en el 99, lo fue la Esperanza. Al año siguiente iniciaron una campaña contra el absentismo  escolar, siendo coordinador de la escuela de fútbol, el incansable Alfonso Boluda: “Porque más importante que ganar ligas es la formación de la persona”.

Terminamos la charla con el recuerdo al popular y querido  “Niño del Precinto”, quien a mitad de los 60 amenizaba las fiestas del barrio toreando con el reglamentario traje de luces, muleta y estoque a uno de esos “toros” con ruedas que se emplean en las prácticas de las escuelas taurinas.

 

Un barrio que construye su identidad, para ello se han dotado de escudo propio y bandera azul. El Viernes de Dolores, por la mañana, celebran en la barriada su propia ofrenda floral, ataviadas las muchachas con el traje de Cartagenera. Por la tarde, se unen a las comitivas de otras asociaciones de vecinos para ofrecer las flores a la Patrona, en la Iglesia de la Caridad, pleno centro de la  ciudad.

 

Un barrio que quiere vivir en paz y así lo manifestó en la multitudinaria manifestación contra la droga, en la que todos salieron a la calle.

 

Y a estas alturas sin solucionar

Como es posible que nadie, absolutamente nadie, pertenecientes a Partidos Políticos independientemente del color que tenga, saben, entienden y comprenden pero no hacen nada por solucionarlo.


Me estoy refiriendo concretamente a los gastos que realmente tienen las Asociaciones de Vecinos tenemos.


Todos sabemos que si al Ayuntamiento, una obra determinada, un gasto de material, enseres, mobiliario, etc., le cuesta mil eruos, a las Asociaciones de Vecinos les cuesta un 175 por ciento menos.


Una cosa si es cierta, pero el Ayuntamiento quiere una factura en forma, con sus impuestos correspondientes.


Vamos a ver no entramos en si tienen razón que comprendemos que efectivamente así tiene que ser, nosotros somos los primeros y además comprendemos y lucharemos por eso por pagar los impuestos que hagan falta, pero al menos que se sienten los Técnicos Municipales para poder atender lo que desde las Asociaciones de Vecinos demandamos que no es otra cosa que lo siguiente:


Si tenemos necesidad de pintar una dependencia municipal, si tenemos que poner un ladrillo en la plaza del barrio porque esta perjudicando el paso de nuestros vecinos, si tenemos que podar unos arboles al estar las ramas molestando el paso de nuestros vecinos, si tenemos que tapar un bache de forma provisional, si tenemos que reforzar una señal de trafico en la calle porque esta inclinada y no sigo enunciando mas situaciones que todo vecino sabe que existe en los Barrios por no aburrir a nuestros vecinos, bueno este tipo de trabajo lo hacemos desde la Asociación de Vecinos Virgen de la Caridad, pero eso si le damos a nuestros vecinos que así lo entendemos, necesitados para que lo realicen de forma prioritaria y de acuerdo a sus necesidades, eso sí, nos firmaban un recibo con documento nacional de identidad, como justificante de los treinta y/o cuarenta euros que les entregábamos como aporte a su trabajo.

 

Ahora viene lo bueno, estos recibos los entregamos al Ayuntamiento y nos dicen que no justifican las facturas que nos exigen, buenos compañeros por eso estamos condenados a no tener por parte del Ayuntamiento SUBVENCION alguna.


¿Decimos a todos los partidos políticos, los que hay gobernando ahora, los que han estado, los que estarán, los que están apoyando a gobernar, los que están en la oposición, los que se sientan en los plenos municipales los que vienen al barrio y nos comprenden y los que no tienen valor a poner en valor el problema, hasta cuándo?


¿Porque no cogen el toro por los cuernos? ¿Porque no hacen lo posible para solucionar el problema que tienen los barrios?


Este problema también lo hago extensible a la propia Federación Vecinal.


Es una cuestión de principios. Nuestro barrio es uno que desde siempre nos hemos dedicado a la Integración Social, a la ayuda a las Familias necesitadas, a las Familias desestructuradas, a que los Niños sean felices en su entorno, a que obtengan una ayuda Social a través de todos los Colectivos y Organismos Oficiales, a fomentar los Talleres ocupacionales, a crear Trabajos Social, a crear Bienestar Social, a mantener la Unidad Social a través del Barrio, a que sus hijos acudan a clase gracias a programas de Absentismo Escolar, a tener un apoyo escolar para niños Sin poder adquisitivos, a mantener campaña en el barrio de Un Niño sin juguete en Vive con nosotros la Navidad, Merienda infantil a la terminación de las clases por las tardes, la ocupación de los Locales Sociales que aunque no es propiedad de la Asociación de Vecinos, la limpieza si la pagamos nosotros y mantenemos nosotros, ayudamos a que ningún colectivo que así lo solicita y se integra en nuestro barrio utilice el espacio público.


Buenos todo eso y muchos más que también no hago más extensible lo hacemos en la barriada virgen de la caridad, lo estamos haciendo SIN SUBVENCION ALGUNA porque estamos castigados, porque no podemos justificar la mísera cantidad que nos asignaron.


Reiteramos, por tanto, ¿porque los políticos no hacen trabajar a sus técnicos para solucionar este problema?.


Eso sí, cuando necesitan los votos, aunque saben cuando y como así lo necesitan, la culpa la tenemos nosotros porque con un palets de yeso nos dejamos convencer.

 

   

Propuesta de Sebastián Soria como candidato al premio Quorum

Decía Stefan Zweig que “en su labor continua e indiferente, la Historia va entrelazando la gigantesca cadena de siglos y ordena los hechos humanos de modo para nosotros ininteligible. Todo exige tiempo; cualquier acontecimiento requiere preparación… Paralelos o sucesivos, los sucesos cotidianos van siguiendo su ritmo tranquilo e intrascendente hasta llegar a, por así decirlo, comprimirse en un instante decisivo y determinante, que señala un nuevo curso a la Historia”

Nosotros, el gran grupo humano que representamos el claustro de maestros y maestras del CEIP Stella Maris de Cartagena, junto con su Asociación de madres y padres, queremos referirnos hoy a nuestra Historia más inmediata, la de una escuela de barrio obrero como es la barriada Virgen de La Caridad, y a la de un hombre, Sebastián Soria García, que ha influido en ella determinantemente con su labor continua, incansable y comprometida a lo largo de más veinticinco años.

Pero ¿Quién es Sebastián Soria y qué actuaciones le hacen merecedor de esta distinción para la que le proponemos como candidato? Veamos:

Sebastián Soria García es maestro de Educación Primaria desde 1981. Comienza su andadura pedagógica en escuelas de la comunidad catalana y llega a Cartagena en 1987 siendo el colegio Stella Maris su destino definitivo en 1989. A su llegada encuentra que se están produciendo acelerados cambios en el contexto socio-cultural y económico de la barriada en la que se inscribe el centro. Porque, más que la crisis de las industrias químicas cartageneras, la Barriada Virgen de la Caridad, conocida popularmente por Las Seiscientas, sufre la incorporación de más de doscientas viviendas sociales que acogen a familias caracterizadas por una problemática intensa de conflictos emocionales, familiares y una falta de expectativas laborales que hacían difícil su adaptación en una comunidad vecinal hasta entonces bien cohesionada. El proceso de integración de estos grupos tan dispares, resulta bastante difícil puesto que la población original ve amenazada su estabilidad y su paz social y siente que su barrio se empieza a degradar por los nuevos problemas con los que se tienen que enfrentar (delincuencia, drogodependencias, paro, falta de costumbres urbanas…) A su vez, la nueva población se tiene que plantear cambios de hábitos de vida (tipo de vivienda, uso de servicios, etc.) y afrontar un sentimiento de rechazo visible. Y todo ello se traslada a la escuela, porque un centro escolar es un fiel reflejo de la sociedad a la que pertenece y actúa de observatorio real de ese microcosmos presente cargado con una gran mochila de pasado y, sin embargo, tiene la difícil misión de tener que llenarse de futuro.

Sebastián Soria, sensible a las carencias del alumnado y sus familias, a las situaciones desfavorecidas en las que viven y las dificultades de una mala convivencia comienza a trabajar con ellos y para ellos, asumiendo la dirección del Centro al año siguiente de llegar al mismo. Al mismo tiempo se interesa por participar con la Junta vecinal y todos sus colectivos, cuya característica común es el entusiasmo por ver progresar la barriada donde han nacido y crecido, a pesar de la adversidad que les genera incorporar tantas y tan diferentes culturas, con tradiciones, creencias y valores diferentes. El principio de los años noventa está marcado por el objetivo de sentar bases para la convivencia, creando proyectos consistentes en los que participan todos los sectores de la población: desde la escuela, el proyecto educativo y desde la barriada el Plan Director. En ambos casos y en la actividad general del centro escolar y el barrio la colaboración ha sido permanente, siendo Sebastián Soria el vínculo común, el dinamizador y favorecedor de esta cultura de convivencia y tolerancia, practicando su convicción de que la diversidad cultural, producida de forma progresiva, es por sí misma enriquecedora. Su empeño y su acción permanente, mantenida en el tiempo, ha propiciado que hoy la escuela se convierta paulatinamente en el centro neurálgico de actividad para la convivencia en todo su entorno.

Pero para ello había que lograr la estabilidad de los diferentes miembros de la comunidad educativa. Por ello, sus claves para desarrollar una labor educativa, social y humanitaria, se convierten en las principales herramientas que pone sobre la mesa de quien trabaje a su lado - compañero o vecino, institución o fundación, asociación o grupo humano- y exige que no se olviden. Estas claves son:
•    Respeto a la diversidad e interculturalidad.
•    Ser tolerantes, atendiendo a la diversidad de criterios.
•    Convivencia democrática y actuar en consecuencia.
•    Respeto a nuestro entorno natural,  social y cultural.
•    Solidaridad con la problemática de los demás y obrando en consecuencia.
•    Ser justos, aun en perjuicio propio.
•    Ser consecuentes con la problemática del Barrio, de la Ciudad y del País e implicarnos en la medida que nos corresponda.
•    Desarrollo del sentimiento ciudadano, con actitud de respeto y compromiso.
•    Valoración de los principios de la interculturalidad siendo conscientes de su vertiente enriquecedora y carácter empático.
Con esas premisas, Sebastián Soria ha trabajado siempre desde una doble vertiente: con la asociación de vecinos de la barriada para favorecer de manera permanente la convivencia y, desde la escuela, favoreciendo proyectos encaminados a construir una comunidad de convivencia y aprendizaje, sin obviar en ningún momento las instituciones y administraciones oficiales y no gubernamentales que han ido avalando su acción bien argumentada y fundamentada para certificar y dotar de recursos los planes de mejora constantes para las personas que lo han necesitado.
Pero la principal preocupación han sido y son los niños, sus familias y escribe con mayúsculas la palabra ‘dignidad’, comenzando por atender sus necesidades más básicas, destacando ‘la alimentación’ y la erradicación del ‘absentismo escolar’. La lucha por conseguir ayudas para dar servicio de comedor y desayuno escolar al máximo de niños, por atender a cada familia con la máxima entrega y compromiso para facilitar la resolución de sus diferentes problemáticas particulares desde los principios de ‘confianza y diálogo igualitario’, a partir de los cuales se puede empezar a hablar de ‘convivencia’. Ello le ha supuesto gestionar incansablemente proyectos de colaboración con entidades como Cruz Roja, Banco de Alimentos y Ayuda en Acción. En el mismo sentido es destacable su intensa labor desde el primer plan de absentismo escolar del municipio de Cartagena, allá por el año 1990 hasta los más recientes, las estrategias favorecedoras de la presencia del niño o niña en la escuela, estableciendo compromisos vinculando la escuela al programa del club deportivo Esperanza o redactando planes y gestionando compromisos con voluntarios de instituciones como Cruz Roja y sus ayudas para el apoyo escolar.

En el colegio Stella Maris, Sebastián Soria ha venido liderando de manera natural un equipo humano de personas comprometidas para favorecer, potenciar y motivar hacia un objetivo: armonizar en la Diversidad, dando continuidad y fomentando la creación de ámbitos de tolerancia como elemento que da coherencia a cualquier actividad escolar. Por eso, los pilares de cualquiera de los proyectos del CEIP Stella Maris han sido el trabajo cooperativo en una escuela inclusiva y las metodologías participativas donde el componente social y los valores de la convivencia son la esencia. En este sentido han sido determinantes los programas fundamentados en la atención a la diversidad, en los valores a través del arte como el programa europeo MUSE, los proyectos de Acción COMENIUS (Gitanos en la escuela y la pedagogía intercultural para el acceso al aprendizaje expuestos en los programas EURROM Y CEFISEM que le llevó a viajar por Rumanía, Francia y Hungría), las actuaciones relacionadas con colectivos y entidades gitanas y marroquíes de la barriada.

Desde el propio ámbito docente, la actividad de Sebastián Soria trasciende lo estrictamente oficial en horarios y actuaciones. Su compromiso con las buenas prácticas educativas y la apertura del centro al entorno ha ido creciendo hasta llevar nuestra experiencia a ser reconocida oficialmente con Premios regionales o del propio ministerio de Educación, como el Premio Marta Mata o el de bibliotecas escolares. Pero también se ha desplazado a cualesquiera otros centros que le hayan pedido su colaboración, especialmente desde la comunidad valenciana y comunidad andaluza, compartiendo la experiencia del ‘proyecto Roma’ y las ‘comunidades de aprendizaje’ fundamentados en la escuela inclusiva, cooperativa y de buena convivencia.

Pero la verdadera vivencia se ha dado en este centro, favoreciendo que todas las familias de la escuela, participaran de la rica experiencia de compartir la fase del sueño, propiciando que padres, niños y maestros de diferentes culturas y religiones soñaran juntos el sueño de una escuela mejor. El mayor logro ha sido el de conseguir la confianza y las expectativas de las que, por lo general, esta población carece, dado su desarraigo, su escasa experiencia escolar y su falta de acceso a la educación, al mundo laboral, etc. A ello ha contribuido también con su empeño en favorecer el Deporte escolar y el que los niños y niñas puedan conocer otros lugares diferentes al de la barriada, propiciando la gratuidad en las salidas didácticas, los días de convivencia, los viajes de estudios, implicando a toda la población escolar y el vecindario para recabar fondos cuando la economía ha sido el único obstáculo.

Todo ello lo ha favorecido Sebastián Soria, quien se ha convertido en garante de la confianza de toda la población de nuestro entorno educativo con el simple gesto de estrechar la mano o dar la palabra.

Pero sin dejar de actuar en la barriada, Sebastián Soria ha mantenido una estrecha relación con los colectivos de la misma a través de su Asociación de vecinos, impulsando y favoreciendo activamente el ‘Plan Director’ para el progreso y la mejora generalizada de la barriada hace más de una década, participando en sendas reuniones, en la redacción del mismo, programando charlas, para erradicar el absentismo escolar, estrechando lazos con  la escuela. Además, su acción en el barrio se ha centrado durante mucho tiempo en colaborar directamente con el Banco de Alimentos a través del grupo de voluntariado de dicho entorno.

Por otro lado ha favorecido actuaciones comprometidas y mantenidas en el tiempo que han permitido incorporar en la sociedad laboral a hombres y mujeres en situación desfavorecida y de exclusión social. Para ello ha colaborado activamente con la organización Rascasa favoreciendo, desde nuestro centro, el proyecto de inserción laboral a mujeres en situación muy desfavorecida socialmente. A partir del trabajo realizado con las ‘comunidades de aprendizaje’, el aumento de la autoestima y la confianza ha tenido como consecuencia que varias mujeres marroquíes hayan accedido a un empleo remunerado como monitoras de comedor escolar, que acudan a la escuela para realizar talleres de informática o cursos de alfabetización o que, simplemente, salgan de sus hogares queriendo colaborar con la escuela para aprender más, porque esta escuela es un centro donde la participación es real y efectiva.

Definitivamente, son innumerables las acciones altruistas y el trabajo incesante que no está escrito ni firmado como propio. Ni siquiera las decenas de conferencias y cursos que ha impartido sobre convivencia, inclusión y cooperación las considera suyas porque es la escuela misma lo que explica y, por tanto, explica la vida, pero una vida plural y compartida. Y es que la escuela es la vida de Sebastián Soria.

Sebastián Soria es esa clase de hombres que viven para los demás olvidándose de sí mismo. Quienes le conocemos desde hace casi tres décadas podemos contar sus desvelos por la escuela que es decirlo todo, porque la escuela es un espacio habitado por más de

cuatrocientos niños con necesidades que atender pertenecientes a familias llenas de carencias, llenas de mochilas de pesada carga inexplicablemente triste e injusta, que siempre han sabido a donde tenían que acudir: a Sebastián Soria, al Director.

Sin embargo hay cuestiones a las que no sabríamos responder: de dónde le viene esa capacidad de dar, de darse, de entregar sin medida, cuántas horas duerme y cuándo fue la última vez que se tomó unas vacaciones, de dónde le viene tanta firmeza y entereza para arriesgar tanto, para saber embarcarnos en proyectos, para hacernos ver que el mundo siempre puede ser mejor si nosotros queremos, que un niño lo merece todo, que es indigno que hay alguien sin comer mientras él pueda solucionarlo, que la escuela de todos y para todos la hacemos las personas que de verdad creemos en ella. Y que la Historia con mayúsculas se escribe con las minúsculas historias de todos y cada uno de nosotros, los seres humanos.

Sí, “Todo exige tiempo; cualquier acontecimiento requiere preparación…”, volviendo a recordar a Zweig. Por eso Sebastián Soria siempre nos ha inculcado la importancia de la formación y ha convertido la escuela en un gran grupo donde las personas que trabajamos en ella nos formamos de manera permanente en cuestiones esenciales: la diversidad, los valores, la convivencia, las emociones. Donde a los alumnos no se les enseñan los valores, sino que los viven, que es la manera de aprenderlos.

Así pues, por esa entrega permanente en pro de la solidaridad, la tolerancia y la buena convivencia para lograr una sociedad más digna y más justa, le proponemos como candidato al Premio Quorun – Federacion de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y Comarca, basando nuestra propuesta en su perfil humano y sus acciones altruistas para aquellos sectores de la comunidad más necesitados. Porque, por encima de todo, Sebastián Soria es un Hombre Bueno.

 

Trabajo conjunto para la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión

El Ayuntamiento y la CARM presentan las líneas del protocolo para facilitar el acceso a un empleo.

Desde la Asociacion de Vecinos nos seguimos preguntando en que quedo la presentación y comisiones de trabajo que tuvieron a bien hacer en octubre del 17.

Salió en prensa y recogemos, la conferencia del Parque de Artillería en la que fue el escenario de la presentación de las líneas de trabajo que se pretenden implantar con el futuro protocolo de colaboración entre el Servicio de Empleo y Formación (SEF), el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) y las corporaciones locales, para mejorar la inserción laboral de las personas en situación de exclusión social. Para iniciar esta jornada de trabajo, que se desarrolló a lo largo de toda la mañana, la entonces concejala de Servicios Sociales, Carmen Martín, la directora general de Familia y Políticas Sociales, Miriam Pérez, y la subdirectora de Empleo del SEF, María Ángeles Rodríguez, presentaron brevemente el proyecto.

Una jornada que contó con la presencia de miembros de las distintas entidades sociales en Cartagena como (Columbares, Accem, Fundación Sierra Minera, Caritas, Cruz Roja, Alraso, Fundación Tienda Asilo San Pedro, Proyecto Abraham, Rascasa y La Huertica), organismos municipales como Garantía Juvenil y la ADLE, además de técnicos municipales de Servicios Sociales y Juventud de los ayuntamientos de Cartagena y La Unión.

El futuro protocolo, que busca el máximo consenso y conocimiento de todas las partes participantes, pretende implementar un trabajo coordinado y en red entre Servicios Sociales, agentes sociales y los Servicios de Empleo locales y regionales. Un trabajo en red por el que ya se está apostando desde el Ayuntamiento de Cartagena, "cuyo objetivo es la inserción sociolaboral de los ciudadanos que tienen más dificultades debido a su situación de riesgo o exclusión social".

En la presentación de estas conclusiones de diferentes mesas de trabajo, tercera de las ocho que llevarán a cabo en distintos municipios de la Región, se buscó dar a conocer la propuesta, analizar cómo ponerla en marcha y trabajar de forma coordinada en beneficio de los ciudadanos.

El Ayuntamiento de Cartagena ya apuesta desde hace algún tiempo por la aplicación en toda su amplitud de este protocolo, que supone: la acreditación de la situación social, la valoración de la empleabilidad y la aplicación de proyectos que se consideren más adecuados para la persona. Todo ello desde una labor coordinada entre agentes públicos y privadas para la atención integral de estas personas.

Las herramientas que se busca implementar con este protocolo ya se han trasladado a nivel interno a los profesionales del Ayuntamiento de Cartagena, tanto de Servicios Sociales como Juventud y ADLE.

Insistimos en la necesidad de seguir trabajando todos al unísono, es motivo suficiente todo lo expuesto para pedirle al Ayuntamiento de Cartagena que siga adelante, que solicite a la Comunidad Autónoma la ayuda necesaria y a todos los Colectivos anteriormente citados que junto con esta Asociación de Vecinos y Federación podremos seguir adelante.

Una labor ardua, lenta y porque no decirlo, difícil pero el final que nos proponemos, la Inserción Laboral y el Empleo es el culminar de todos.

 

   

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