Domingo, Diciembre 17, 2017
   
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El ocupante en las comunidades de propietarios

El sujeto de las relaciones de la Propiedad Horizontal es el comunero, pero en muchas ocasiones no es él quien reside en el piso o  local.

Puede ocurrir que el comunero haya cedido su uso a un familiar o que lo haya alquilado, planteándose entonces cómo se desenvuelven las relaciones de la comunidad con estos ocupantes.

Las relaciones interpersonales derivadas de la pertenencia a una comunidad de propietarios sólo afectan a sus miembros, es decir, a los comuneros. Por consiguiente, la comunidad solamente puede exigir al comunero el cumplimiento de las obligaciones que le correspondan como miembro de ella.

Así, el inquilino no tiene obligación de pagar los gastos mensuales de la comunidad correspondiente a la finca arrendada que ocupa y la comunidad deberá dirigirse al comunero propietario de la vivienda o local alquilado, quien no podrá desentenderse alegando que no es él quien reside en el piso, por lo que tendremos que distinguir dos relaciones, por un lado, la relación que une a la comunidad con el comunero, y, por otro lado, la que relaciona al comunero con el inquilino.

La comunidad no puede reclamar al inquilino porque no tiene relación legal ni contractual con él, siendo el comunero el único responsable del pago de las cuotas. Otra cosa muy distinta es que el comunero pueda reclamar al inquilino el pago de las mismas por tenerlo así establecido en el contrato de arrendamiento.

No obstante, existe una excepción a la regla general de relaciones entre comunidad y ocupante, ya que el artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal señala que, al propietario y “al ocupante” del piso o local, no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

El presidente de la comunidad, a iniciativa propia o de cualquiera de los propietarios u ocupantes. Requerirá a quien realice las actividades prohibidas la inmediata cesación de las mismas, bajo apercibimiento de iniciar las acciones judiciales procedentes, que deberá aprobar posteriormente la Comunidad de Propietarios por un acuerdo de mayoría simple, al tratarse de un acto de administración.

 

Decálogo del comunero rebelde

En nuestra practica profesional, podemos obtener muchos casos anecdóticos, La situación que crea algún propietario sin motivo justificado, hace soliviantar la reunión, alterar la concordia y buenas relaciones, se hacen interminables, cuando podrían terminar en una hora, y entre otras muchas anécdotas, y por ello, “en clave de humor” y sin ánimo de ofender, expongo a continuación el decálogo del comunero rebelde:

 

1° No asistir a las reuniones que se convoquen.

2° En caso de asistir, llegar tarde, y poner pegas a todo lo que se discute, No aprobar las cuentas ni presupuestos.

3° No aceptar cargos en la Junta ni en Comisiones que se formen al efecto, es más fácil criticar que actuar, pero póngase molesto si no le propone para nada.

4° Si el Presidente o Administrador piden su opinión para un asunto importante, contestar que no tiene nada que opinar. Después de la junta, decir a todos como deben de hacerse las cosas.

5° No hacer nunca nada por el edificio, pero cuando los miembros de la Junta y Administrador trabajen con buena voluntad, y usen su habilidad y conocimientos para que la finca marche en condiciones, gritar que la comunidad está manejada por una camarilla de figurones.

6° Atrasarse en el pago de los recibos de gastos tanto como sea posible, o mejor no pagarlos, que cobren judicialmente si pueden (yo no pago ni quemao).

7° Cuando se proyecte realizar alguna obra de conservación o mejora en la finca, decir a todos los demás condueños que el administrador y el presidente quieren "chupar del bote", y que se van a gastar los fondos de la comunidad sin hacer nada necesario pese a aprobarse.

8° Si no se proyecta hacer ninguna obra, decir que la Junta de Gobierno no se preocupa en absoluto de la comunidad.

9° En caso de proponerse que las funciones del administrador las desempeñen gratuitamente por turnos todos los condueños, decir que es mejor dejarse de complicaciones y no ser agarrados, que lo haga un administrador y se le paga lo que sea. Pero sí proponen que se encargue de ello un administrador, entonces decir que, "buena gana tienen de gastar dinero" que lo pueden hacer desinteresadamente turnándose los propietarios  y se ahorran el dinero,  "hasta que le llegue a él"

10° Cuando el administrador mande las convocatorias, presupuestos y liquidaciones,  tirarlas a la papelera sin mirarlas, pero sí se retrasa en su envío, poner el grito en el cielo, y quejarse seriamente. La voy a montar en la reunión.

11º Cuando aparece en la lista de morosos, manifestar que el administrador no le avisa para el pago y tampoco le envía la convocatoria, por eso consta como deudor en el listado.

12º  Cuando le devuelve un recibo su banco, es culpa del administrador, en vez de reconocer que se lo devuelve su banco por no tener saldo. El administrador los envía, no los devuelve, pero en todo caso terminará diciendo, mañana voy al banco y me va a oír el director: ¡Lo que me sobra es dinero!

 

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