Recuerdos con Crescenciano García Atiénzar

Escrito por Rogelio Abad Martínez. 28 de octubre de 2014, martes.

Yo ya conocía a Crescenciano de los conciertos que daba la Unidad de Música de Infantería de Marina los Jueves en la plaza de San Sebastián, bajo la batuta de comandante-director Jesús Montalbán Vizcón. En la época a la que me estoy refiriendo, los músicos tocaban de pie y era una gozada para los sentidos escucharlo en la Serenata de Molinos de Viento, Capricho Español y en un sin número de obras que actuaba como solista.

Pero he aquí que en la década de los sesenta del pasado siglo, en el hospital de la obra sindical '18 de julio', traté a Pascuala y Crescenciano, pues iban a hacer compañía a Samuel Sánchez Horneros y su esposa Josefina que tenían hospitalizado a un familiar que estaba solo. Por medio de las conversaciones que solíamos tener pude ir apreciando la gran calidad humana de la pareja.

Con motivo de mi traslado al hospital Santa María del Rosell pude conocer a su hija Ana en Anatomía Patológica, donde conviví siete años, pues había una estrecha relación entre su dependencia y la Unidad de Farmacia (sección material de laboratorio y  reactivos).

Más tarde, en la Cofradía del Resucitado, tuve estrecha relación con su hijo político José Antonio Fernández Peña, unido a la amistad que mantiene con mis superiores en el Instituto Nacional de la Seguridad Social, de Cartagena es una institución.

En estas cosas hay que unir el lujo de la amistad del padre Paulino Sáez López. Con sus consejos acertados, su aliento en los momentos difíciles,

amigo Crescenciano, tanto tú como Pascuala, aparte de su dotes poéticas, tu música supo sabido crear en tus hijos una gran escuela del trabajo bien hecho y responsable, implicarlos en la humanidad que rezuma por los cuatro costado en tus hijos Ana y José Antonio, sin olvidarme del resto de  hijos y nietos.

Me enterado de la triste noticia gracias a su antiguo compañero en la Unidad de Musica Jesús Añó, pero nunca es tarde para recordar, aunque sean con unas humildes letras, a esa buena persona, que a buen seguro el padre Paulino estará dale que te pego con sus oraciones y recomendaciones al Padre Eterno.

 

Descansa en paz

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